Toyota y Nissan informaron a sus clientes en Japón que algunos vehículos fabricados en Estados Unidos y exportados al país pueden presentar diferencias de calidad respecto a los modelos producidos localmente. La medida llega tras la apertura del mercado japonés a ciertos vehículos ensamblados en EE. UU., como parte de un acuerdo comercial firmado el año pasado.

Por ejemplo, en el caso del Nissan Murano, la marca explicó que el vehículo fue construido bajo estándares destinados al mercado estadounidense, por lo que podrían encontrarse pequeños detalles estéticos como polvo en la pintura, restos de sellador, paneles desalineados o espacios irregulares entre las piezas. No obstante, Nissan asegura que estas diferencias no afectan el funcionamiento ni la seguridad del vehículo.
Toyota también emitió advertencias para modelos como la Tundra y la Highlander. Entre las posibles imperfecciones mencionadas se encuentran pintura más delgada, variaciones de color, marcas de pulido y pequeñas abolladuras, aclarando que estos acabados corresponden a los estándares de producción para mercados extranjeros.

Además de los detalles de fabricación, ambas compañías señalaron que algunas funciones tecnológicas podrían no estar completamente adaptadas al mercado japonés. Por ejemplo, el Nissan Murano solo ofrece idiomas como inglés, español y francés, mientras que ciertos sistemas de navegación y reconocimiento de señales de tráfico en algunos modelos de Toyota podrían no funcionar correctamente en Japón.
Aunque los fabricantes insisten en que estas diferencias son menores y no comprometen el desempeño de los vehículos, el anuncio ha generado dudas entre algunos consumidores sobre si podrían existir otras diferencias no identificadas. El caso también pone de manifiesto el contraste entre los estándares de producción para distintos mercados y la reputación de calidad que mantienen los vehículos fabricados en Japón.
