Samsung, SK Hynix y Micron enfrentan una demanda colectiva en Estados Unidos tras ser acusadas de elevar artificialmente los precios de la memoria RAM. Usuarios y empresas aseguran que las tres compañías coordinaron una reducción en la producción de memorias DDR3 y DDR4 para generar escasez y aprovechar el aumento de la demanda.

La demanda sostiene que, en lugar de fabricar más memoria para el mercado de consumo, los fabricantes destinaron gran parte de su producción a la memoria HBM, utilizada en servidores y sistemas de inteligencia artificial, un segmento mucho más rentable. Como consecuencia, los precios de la RAM y otros componentes continuaron aumentando.

Los demandantes afirman que, en un mercado competitivo, alguno de los fabricantes habría incrementado su producción para captar clientes y estabilizar los precios. Sin embargo, aseguran que Samsung, SK Hynix y Micron actuaron de forma similar, alimentando la sospecha de una estrategia coordinada para limitar la oferta.

El caso también destaca que estas tres empresas dominan el mercado mundial de memoria, ya que las enormes inversiones necesarias para fabricar chips y las restricciones comerciales dificultan la entrada de nuevos competidores. Esto les permitiría influir significativamente en la disponibilidad y el precio de estos componentes.

Además, no es la primera vez que estas compañías enfrentan acusaciones de este tipo. Samsung y SK Hynix ya fueron sancionadas por fijación de precios en 2005, mientras que investigaciones posteriores también analizaron aumentos similares. Ahora, la nueva demanda busca determinar si este patrón se ha repetido en medio del auge de la inteligencia artificial.

Samsung, SK Hynix y Micron enfrentan una demanda colectiva en Estados Unidos tras ser acusadas de elevar artificialmente los precios de la memoria RAM. Usuarios y empresas aseguran que las tres compañías coordinaron una reducción en la producción de memorias DDR3 y DDR4 para generar escasez y aprovechar el aumento de la demanda.La demanda sostiene que, en lugar de fabricar más memoria para el mercado de consumo, los fabricantes destinaron gran parte de su producción a la memoria HBM, utilizada en servidores y sistemas de inteligencia artificial, un segmento mucho más rentable. Como consecuencia, los precios de la RAM y otros componentes continuaron aumentando.Los demandantes afirman que, en un mercado competitivo, alguno de los fabricantes habría incrementado su producción para captar clientes y estabilizar los precios. Sin embargo, aseguran que Samsung, SK Hynix y Micron actuaron de forma similar, alimentando la sospecha de una estrategia coordinada para limitar la oferta.El caso también destaca que estas tres empresas dominan el mercado mundial de memoria, ya que las enormes inversiones necesarias para fabricar chips y las restricciones comerciales dificultan la entrada de nuevos competidores. Esto les permitiría influir significativamente en la disponibilidad y el precio de estos componentes.

Además, no es la primera vez que estas compañías enfrentan acusaciones de este tipo. Samsung y SK Hynix ya fueron sancionadas por fijación de precios en 2005, mientras que investigaciones posteriores también analizaron aumentos similares. Ahora, la nueva demanda busca determinar si este patrón se ha repetido en medio del auge de la inteligencia artificial.

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