Microsoft ha decidido pausar el desarrollo de su esperada consola portátil Xbox, cuyo lanzamiento estaba previsto para 2027. Esta decisión se debería a un cambio estratégico para centrar sus recursos en optimizar la experiencia de juego en Windows 11, sistema operativo que ha mostrado importantes deficiencias frente a SteamOS en dispositivos portátiles. Según Windows Central, el desarrollo se encuentra detenido temporalmente, pero la consola aún forma parte de los planes a largo plazo de la compañía.

La prioridad ahora para Microsoft es mejorar el rendimiento y la autonomía de Windows 11 en dispositivos portátiles, tras quedar en evidencia sus debilidades frente a la competencia. Un ejemplo claro fue un reciente análisis del youtuber Dave2D, donde se comparó el desempeño de la Lenovo Legion Go S con SteamOS frente a su versión con Windows 11, saliendo esta última muy mal parada. Esta comparación habría sido clave para que Microsoft reorientara su enfoque.
Una de las apuestas inmediatas de Microsoft en este nuevo rumbo es su colaboración con Asus, que trabaja en una nueva consola portátil conocida como Project Kennan o Asus ROG Ally. Este dispositivo utilizará Windows 11 y llevará un botón dedicado a Xbox, lo que refuerza la intención de ofrecer una experiencia cercana a la de una consola Xbox sin necesidad de lanzar su propio hardware por el momento. El hardware ya estaría listo, pero el software aún necesita ajustes.

Pese a la pausa en el desarrollo de su consola portátil, Microsoft sigue trabajando en la próxima generación de consolas Xbox. De hecho, se estarían desarrollando tres prototipos, y solo el de formato portátil se habría visto afectado. Esto indica que la sucesora de las Xbox Series X y S de sobremesa sigue su curso sin alteraciones, con vistas a formar parte de la llamada “décima generación”.
Desde hace años, circulan rumores sobre una Xbox portátil, y Phil Spencer, jefe de Microsoft Gaming, ha reconocido públicamente su interés en el formato. Aunque se especulaba con un dispositivo nativo al estilo de una Xbox tradicional pero compacta, también se consideró que correría Windows 11. Por ahora, Microsoft parece optar por mejorar su sistema operativo y apoyar a terceros, como Asus, mientras reserva su propia portátil para más adelante.
