Durante años, las pantallas del iPhone apenas han cambiado, especialmente en los modelos base. Desde el iPhone 14 hasta el 16, se han mantenido en 6,1 pulgadas y 60 Hz, dejando los 120 Hz solo para los modelos Pro, con un coste adicional considerable. Incluso en los Pro, los avances han sido mínimos y lentos, con cambios estéticos o de tamaño, pero sin mejoras sustanciales en la experiencia visual.

Eso está a punto de cambiar con la llegada del iPhone 17. Apple al fin llevaría los 120 Hz a toda la gama, lo que significa desplazamientos más fluidos y una experiencia visual más moderna. Además, el modelo base crecería hasta las 6,3 pulgadas, igualando al tamaño del 16 Pro. Por fin, los usuarios que no compran el modelo más caro podrán disfrutar de una pantalla a la altura del estándar actual.
La gran pregunta entonces es: ¿qué ofrecerá el iPhone 17 Pro para justificar su precio? Rumores señalan que Apple responderá con una mejora muy esperada: una pantalla con recubrimiento antirreflejos más resistente, algo que mejora mucho la visibilidad al sol, una debilidad tradicional frente a rivales como Samsung. Esta mejora, exclusiva de los modelos Pro, también haría que el cristal sea más duradero frente a arañazos.

Esta diferencia de pantallas refleja un cambio en la estrategia de Apple. Ya no se trata de retener funciones básicas en los modelos base, sino de reservar características avanzadas para los usuarios más exigentes. Así, la distancia entre los iPhone “normales” y los Pro sería la menor en años, pero seguirá habiendo motivos para optar por uno u otro.
El iPhone 17 marcaría el fin del estancamiento en las pantallas de Apple. El modelo base ganaría en tamaño y fluidez, mientras que el Pro apostaría por una experiencia superior en exteriores. Si bien no hay nada confirmado, se esperan conocer más detalles en las próximas semanas.
