La inteligencia artificial desarrollada en China todavía no tendría la capacidad suficiente para identificar algunos de los riesgos de seguridad asociados a modelos más avanzados. Así lo señaló Eric Xu, presidente rotativo de Huawei, durante la conferencia anual Connect 2026, donde destacó que la industria china necesita seguir aumentando sus capacidades tecnológicas.

Según Xu, los principales desarrolladores estadounidenses cuentan con una enorme capacidad de cómputo que les permite llevar sus modelos a niveles más avanzados y, con ello, experimentar riesgos que todavía podrían ser difíciles de detectar para los sistemas chinos. La diferencia, explicó, no estaría únicamente en el software, sino también en los recursos disponibles para entrenar y evaluar modelos cada vez más complejos.
La advertencia llega mientras crece la preocupación internacional por los sistemas de IA más autónomos. Empresas como OpenAI y Anthropic han reportado o advertido sobre comportamientos que podrían evadir controles o resultar difíciles de supervisar, lo que ha convertido la seguridad en uno de los principales desafíos a medida que los modelos adquieren mayores capacidades.

China también está trabajando en mecanismos para enfrentar estos riesgos. El país prepara un estándar obligatorio de seguridad para agentes de inteligencia artificial, destinado a establecer controles sobre sistemas capaces de ejecutar tareas con mayor autonomía. La iniciativa busca acompañar el rápido desarrollo de la tecnología con medidas para reducir posibles fallos, abusos o comportamientos no previstos.
Para Huawei, el desafío consiste en avanzar en innovación sin dejar de fortalecer la seguridad. Xu planteó que los desarrolladores chinos deben alcanzar modelos suficientemente avanzados como para identificar y comprender los riesgos que surgen con capacidades más sofisticadas. El debate, por tanto, ya no gira únicamente en torno a quién desarrolla la IA más potente, sino también a la capacidad de comprender y controlar sus posibles consecuencias.
