Los rumores sobre la salida de Tim Cook como CEO de Apple han cobrado nueva fuerza tras un reportaje de The New York Times, que describe el desgaste personal del directivo y vuelve a señalar 2026 como un año clave. Esta información refuerza lo adelantado previamente por Financial Times y sitúa de nuevo el debate sobre la sucesión en el centro de la actualidad de la compañía.

Tim Cook llegó a Apple en 1998 y asumió el cargo de CEO en 2011 tras la salida de Steve Jobs, liderando desde entonces una etapa de enorme crecimiento en la que la empresa ha triplicado sus ingresos. Su perfil, centrado en la eficiencia operativa y la estabilidad, ha sido clave para consolidar a Apple como una de las compañías más valiosas del mundo.
Sin embargo, el propio Cook ya había dejado entrever que su etapa al frente no sería indefinida. En 2021 afirmó que no se veía otros diez años como CEO y, según fuentes citadas por el NYT, habría comentado recientemente a personas cercanas que se siente cansado y que desea reducir su carga de trabajo, algo comprensible dada su edad y la presión del cargo.

Esto no implicaría una desvinculación total de Apple. La idea que se maneja es que Cook pase a ocupar la presidencia del consejo de administración, un rol habitual para exCEOs y que permitiría un traspaso de poder ordenado, manteniendo su influencia estratégica y garantizando continuidad en la dirección de la empresa.
En cuanto al posible sucesor, el nombre que más suena es el de John Ternus, actual vicepresidente senior de hardware. Con más de dos décadas en Apple, un perfil cercano al producto y buena reputación interna, Ternus es visto por muchos como una figura capaz de liderar la próxima etapa de la compañía, combinando estabilidad con una mayor orientación a la innovación, en línea con el ADN histórico de Apple.
