Netflix confirmó oficialmente la compra de Warner Bros por 82.700 millones de dólares, cerrando así uno de los acuerdos más impactantes en la historia del entretenimiento. La adquisición fue anunciada tras un breve período de negociaciones exclusivas, marcado además por acusaciones de manipulación del proceso por parte de Paramount Skydance, otra interesada en hacerse con el conglomerado.

La operación, que se realizará mediante efectivo y acciones, permitirá a Netflix tomar control de los estudios de cine y televisión de Warner Bros, así como de la plataforma de streaming HBO Max y del histórico canal HBO. Se trata de un movimiento estratégico que refuerza el catálogo de la compañía dirigida por Ted Sarandos.

Sin embargo, la transferencia de control no será inmediata. La compra se completará entre 12 y 18 meses, una vez que Warner Bros se separe de Discovery Global, un proceso ya planificado antes de la negociación. Aunque inicialmente la escisión estaba prevista para abril de 2026, Netflix anticipa ahora que se concretará en el tercer trimestre del próximo año.

El anuncio sugiere que el amplio catálogo de Warner Bros —incluyendo las producciones de HBO y HBO Max— se integrará a Netflix. La plataforma afirmó que esta incorporación expandirá significativamente su oferta de contenidos y permitirá optimizar sus planes de suscripción, aunque aún no se aclaró qué ocurrirá con los actuales abonados de HBO Max.

A pesar de la magnitud del traspaso, Netflix aseguró que mantendrá las operaciones actuales de Warner Bros, conservando los estrenos cinematográficos y evitando un traslado total hacia un modelo exclusivamente de streaming. Así, la compañía busca mantener la identidad histórica del estudio y su presencia en salas.

La compra convierte a Netflix en un auténtico gigante de Hollywood, al incorporar propiedades icónicas como Harry Potter, Juego de Tronos, The Last of Us, Friends, Los Soprano y el universo DC, con Superman y Batman a la cabeza. La plataforma sostiene que esta unión fortalecerá la industria y aportará valor tanto a accionistas como a creadores, pese a que algunos analistas permanecen escépticos.

No obstante, el acuerdo enfrenta posibles obstáculos regulatorios. Un legislador estadounidense ya expresó preocupación por el impacto anticompetitivo de la operación, lo que podría desencadenar un fuerte escrutinio por parte de la FTC, así como de organismos europeos y británicos. Además, podría reactivarse la oposición de otros interesados, como Paramount Skydance, especialmente considerando que Netflix se comprometió a pagar 5.000 millones de dólares a Warner Bros Discovery si la compra no llega a concretarse.

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