Huawei presentó HarmonyOS 7 durante la conferencia anual para desarrolladores HDC 2026, celebrada en China. La nueva versión de su sistema operativo llega en un momento de fuerte crecimiento para la compañía, que asegura contar con más de 66 millones de dispositivos activos con HarmonyOS 6, además de una comunidad de más de 11 millones de desarrolladores y más de 400.000 aplicaciones y servicios disponibles en su ecosistema.

Uno de los principales avances de HarmonyOS 7 es la incorporación de una nueva arquitectura basada en agentes de inteligencia artificial. Esta tecnología busca transformar la manera en que los usuarios interactúan con aplicaciones y servicios, permitiendo que los sistemas comprendan mejor las necesidades de cada persona y ejecuten tareas de forma más autónoma y eficiente.
La compañía también ha renovado su marco de trabajo para agentes inteligentes con el concepto de “intención como servicio”. Gracias a esta evolución, los agentes pueden interpretar solicitudes complejas con mayor precisión y alcanzar tasas de éxito superiores al 90% en determinadas tareas. Además, HarmonyOS 7 integra más de 20 capacidades de inteligencia artificial a nivel de sistema, incluyendo funciones de control de interfaces para automatizar procesos dentro de las aplicaciones.

En el apartado de conectividad, Huawei introdujo HarmonyOS Galaxy Interconnection y la nueva interfaz inmersiva HarmonyOS Space Computing. Estas herramientas están diseñadas para mejorar la interacción entre dispositivos y ecosistemas, facilitando una experiencia más fluida y conectada entre smartphones, tablets, computadoras y otros equipos compatibles con la plataforma.
La seguridad también ocupa un papel central en esta actualización. Huawei anunció una nueva plataforma antifraude desarrollada junto a sus socios, que combina capacidades de seguridad a nivel de chip con sistemas de análisis en la nube para detectar y bloquear posibles estafas. Entre sus funciones destacan la detección de desvíos de llamadas, el reconocimiento de códigos QR maliciosos, la identificación de páginas web sospechosas y la detección de alteraciones faciales en aplicaciones, reforzando así la protección de los usuarios frente a amenazas digitales cada vez más sofisticadas.
