BYD continúa consolidándose como uno de los fabricantes de coches eléctricos más innovadores del mundo gracias a su apuesta por la inteligencia artificial aplicada a la conducción. La marca china afirma que sus sistemas de asistencia de nivel 2 han conseguido reducir de forma drástica los accidentes y los daños menores en sus vehículos, algo que refuerza la creciente confianza de los usuarios en la conducción asistida.

Durante la Conferencia Anual sobre Tecnología de Vehículos Conectados Inteligentes celebrada en Shanghái, Yang Dongsheng, vicepresidente senior de BYD, explicó que la compañía ha expandido rápidamente esta tecnología en 2025. Actualmente, el sistema ya funciona en casi 3 millones de vehículos y está presente en más de 60 modelos de la marca alrededor del mundo.
Según los datos compartidos por BYD, los coches que utilizan su software de conducción inteligente sufren solo una sexta parte de los accidentes graves en comparación con los vehículos conducidos exclusivamente por humanos. Además, el sistema de aparcamiento asistido se ha convertido en una de las funciones favoritas de los usuarios, reduciendo hasta en un 98 % los pequeños golpes y rayones durante las maniobras de estacionamiento.

Gran parte de este avance se debe a la arquitectura tecnológica Xuanji, una plataforma que unifica los sistemas electrónicos del vehículo para mejorar la capacidad de reacción de la inteligencia artificial. Gracias al uso de sensores LiDAR y modelos predictivos, el coche puede detectar obstáculos complejos y anticiparse a posibles peligros antes incluso de que el conductor reaccione.
BYD también alimenta sus algoritmos con más de 190 millones de kilómetros de datos de conducción diarios, permitiendo actualizar y perfeccionar el sistema cada pocos días. Con estos resultados, la marca busca demostrar que la inteligencia artificial no solo mejora la comodidad al volante, sino que también puede aumentar significativamente la seguridad en la carretera y en el aparcamiento.
