Las previsiones para 2025 apuntan a un giro histórico en la industria automotriz mundial: China se encamina a convertirse en el mayor vendedor de coches del planeta, superando por primera vez en más de 20 años a Japón. Según datos de Nikkei China, los fabricantes chinos alcanzarán cerca de 27 millones de vehículos vendidos a nivel global, frente a los casi 25 millones previstos para las marcas japonesas, marcando el fin de una era de dominio nipón.

Durante más de dos décadas, Japón lideró el sector gracias a gigantes como Toyota, Honda y Nissan, referentes en volumen, fiabilidad y eficiencia. El sorpasso chino refleja un cambio estructural profundo, impulsado por una industria que ha crecido con enorme rapidez y que ha sabido adaptarse antes y mejor a las nuevas tendencias, especialmente en electrificación, software y velocidad de producción.
El crecimiento chino, estimado en un 17% interanual, se apoya en un mercado doméstico gigantesco que representa el 70% de sus ventas, donde los vehículos eléctricos e híbridos enchufables ya suponen casi el 60% de los turismos. Marcas como BYD y Geely se han colado entre los diez mayores fabricantes del mundo, mientras que Chery se consolida como uno de los grandes motores exportadores del país.

Precisamente, las exportaciones se han convertido en un pilar clave ante la feroz competencia interna y la sobrecapacidad productiva. Las ventas chinas crecen con fuerza en el Sudeste Asiático, Europa, África y América Latina, incluso pese a los aranceles a los coches eléctricos, apoyándose en modelos híbridos y precios muy competitivos para ganar cuota en mercados tradicionalmente dominados por Japón.
Para los fabricantes japoneses, este cambio supone un punto de inflexión. Aunque mantienen fortalezas en segmentos como las pickups y la tecnología híbrida, su lenta adaptación al coche eléctrico les ha hecho perder terreno, especialmente en China, el mayor mercado del mundo. Mientras tanto, el desafío chino será sostener su expansión en un contexto de creciente proteccionismo global. La batalla por el liderazgo del automóvil acaba de entrar en una nueva fase.
