El OnePlus 15 es oficial y marca una renovación profunda frente a su antecesor: su diseño se transforma completamente, adoptando una trasera plana de cristal con marcos de aluminio y abandonando el módulo fotográfico circular tradicional. La estética se inspira en referencias premium y le otorga un aspecto más sobrio y refinado.
En el frontal, la pantalla de 6,78 pulgadas con resolución 1.5K y una tasa de refresco de 165 Hz ofrece una experiencia fluida para juegos y uso intensivo, aunque algunas apps operan a 120 Hz. En paralelo, su batería se convierte en uno de los puntos más destacados: 7.300 mAh de capacidad con carga rápida de 120 W y carga inalámbrica de 50 W.
En el apartado fotográfico, OnePlus prescinde de su antigua colaboración con Hasselblad y apuesta por su propio motor de imagen. El sistema trasero incluye tres sensores de 50 MP (principal, ultra-gran-angular y teleobjetivo con zoom óptico 3,5×). El chip elegido es el Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm, preparado para tareas de IA, juegos exigentes y un rendimiento de rompedora generación.

En cuanto a precios, el OnePlus 15 ya se lanzó en China con un costo de partida de 562 dólares al cambio para la versión de 12 GB RAM/256 GB. La versión más potente, de 16 GB RAM/1 TB de almacenamiento, cuesta unos 760 dólares al campo. Filtraciones indican que en Reino Unido una variante de 16 GB/512 GB podría costar 1.260 dólares en su debut internacional.
El OnePlus 15 llega primero al mercado chino, con disponibilidad inmediata allí, y un lanzamiento global estimado para el próximo mes. Este movimiento sitúa al dispositivo frente a competidores como el Xiaomi 15 o el Apple iPhone 17, con argumentos potentes en diseño, batería y rendimiento.

En resumen, el OnePlus 15 ofrece lo que muchos compradores buscan: batería enorme, pantalla fluida, diseño premium, cámaras competitivas y un procesador de última generación, todo bajo un precio más contenido que otros buques insignia, al menos en China. Su lanzamiento global será clave para ver si mantiene ese valor.
